Qué decepción más grande.
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El cura del pueblo tiene callos en los dos pies, está blanco como una patena y no pesa sesenta kilos.
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Las croquetas cojonudas, por otra parte.
31 de agosto de 2008
29 de agosto de 2008
de fagor
Alabado sea el cielo, sí. Llevo algo más de cuarenta y ocho horas sin recibir ni un solo mensaje de Ibrahim.
El que me ha llamado ha sido César esta tarde, tras salir de la piscina de mantenerse negro. Habíamos pensado cenar algo esta noche por ahi, me dijo que él contactaría con Noelia que está aquí en madrid y con Mario pero según me cuenta al teléfono Mario se ha rajado y Noelia tiene algo que hacer por lo que la cena se ha pospuesto y aunque a mi no me gusta que me posterguen tampoco he hecho intención de quedar sólo con él, la verdad.
En el curro he aprendido a cómo permanecer ocho horas en el puesto de trabajo sin hacer absolutamente nada de provecho en ese tiempo y no era díficil, solo hay que dejarse llevar.
Ahora, ya de madrugada, mientras me estaba fumando un canutito real en el porche del jardín de la casa del cura tan feliz ahi yo de conversación imaginaria hablando de lo que yo he comido en esa casa, me ha enviado un sms Fran, (c + v), soy una croqueta herrereña y espero que me comas el sábado.
Y aparte de reirme porque tiene gracia que Fran esté viajando y haya recordado que a mi me gustaron muchísimo aquellas croquetas también me ha dado por pensar que seguro que el cura con su salario mínimo interprofesional tendrá en el congelador de casa las croquetas del día%, las de jamón, que sí, muy buenas, pero no es lo mismo.
Al examen del martes no me presento, por supuesto, y entiendo que me cogeré la tarde libre para hacer el imbécil.
esta vida loca loca loca.
El que me ha llamado ha sido César esta tarde, tras salir de la piscina de mantenerse negro. Habíamos pensado cenar algo esta noche por ahi, me dijo que él contactaría con Noelia que está aquí en madrid y con Mario pero según me cuenta al teléfono Mario se ha rajado y Noelia tiene algo que hacer por lo que la cena se ha pospuesto y aunque a mi no me gusta que me posterguen tampoco he hecho intención de quedar sólo con él, la verdad.
En el curro he aprendido a cómo permanecer ocho horas en el puesto de trabajo sin hacer absolutamente nada de provecho en ese tiempo y no era díficil, solo hay que dejarse llevar.
Ahora, ya de madrugada, mientras me estaba fumando un canutito real en el porche del jardín de la casa del cura tan feliz ahi yo de conversación imaginaria hablando de lo que yo he comido en esa casa, me ha enviado un sms Fran, (c + v), soy una croqueta herrereña y espero que me comas el sábado.
Y aparte de reirme porque tiene gracia que Fran esté viajando y haya recordado que a mi me gustaron muchísimo aquellas croquetas también me ha dado por pensar que seguro que el cura con su salario mínimo interprofesional tendrá en el congelador de casa las croquetas del día%, las de jamón, que sí, muy buenas, pero no es lo mismo.
Al examen del martes no me presento, por supuesto, y entiendo que me cogeré la tarde libre para hacer el imbécil.
esta vida loca loca loca.
24 de agosto de 2008
yo tambien tengo micorazonzito
Ibrahim ahora me da algo así como lástima.
Me vengo encontrando ni se sabe las llamadas perdidas cuando vuelvo a casa y mensajes todos y cada uno de los días del tipo (c + v), oye nopuede dormir nose que pas/ oye ven megusta que pasamos junto de festa/ gua pa quetal estay/ oye estoy npoco nerviozo porque noque contactar tlf?/.
El día diecinueve me llega repitiendo el oye quetepasa de nuevo y entonces ya sí le contesto que no me pasa nada (ay, joder), que solo es que me tiene un poco agobiada, que eso es todo. Le digo me tienes y no que estoy porque el que estoy ya lo utilicé y no se enteró de nada al parecer.
El día veinte, oye quetal goviada?/
El día veintiuno y veintidós, llamadas a todas las horas del día y de la tarde. Yo opto por no cogerle el teléfono porque si lo hago le hubiera dicho que se vaya a la mierda y que es lo más pesado que he visto, le diría que se largase de una vez de mi vida y no se lo diría de buena manera.
El día veintitrés, osease hoy, 14:22, oye esta bivo/ 17:46, le llamo mientras estoy en calma y le digo y le repito que no quiero que esté pendiente de mi, que me agobia, que no le contesto porque no sé ni qué decirle, que está modorro, que yo no sé lo que quiero (ay, joder) pero que a él no es y que no me diga que me quiere.
Él insiste una y otra vez en que hablemos a la cara y como esto me parece razonable y a la vez me da cierta lástima hemos quedado para un día aún sin fecha, tomarnos una copa y le he enseñado el significado de modorro.
*dios es justo, él que todo lo ve y todo lo oye porque después de todo esto yendo de camino al aeropuerto me ha hecho perderme sin darme cuenta, meterme en un peaje a la t-4 que yo no quería y sin que hubiera posibilidad de retorno, me ha hecho llegar hasta allí, dejar el coche con luces de emergencia, ha hecho trabajar al chico de seguridad de las cámaras que me ha advertido que llamaba a la policía y después me lo ha dicho en persona y cuando todo pintaba negro muy negro se ha personificado en el chico de los ticket más próximo a nosotros el cual ha llamado mi atención pidiendo que me acercara y ante mi ruego de tejuro que llevo solo noventa céntimos notengo tarjeta yono quería meterme aqui ahora quehago me ha guiñado un ojo y me ha hecho llegar de gratis a la m-13.
*dios no sabe que fumo porros, no se lo he dicho, ni que me acababa de dejar los ocho euros que me quedaban en comprar hachís en alcorcón.
Me vengo encontrando ni se sabe las llamadas perdidas cuando vuelvo a casa y mensajes todos y cada uno de los días del tipo (c + v), oye nopuede dormir nose que pas/ oye ven megusta que pasamos junto de festa/ gua pa quetal estay/ oye estoy npoco nerviozo porque noque contactar tlf?/.
El día diecinueve me llega repitiendo el oye quetepasa de nuevo y entonces ya sí le contesto que no me pasa nada (ay, joder), que solo es que me tiene un poco agobiada, que eso es todo. Le digo me tienes y no que estoy porque el que estoy ya lo utilicé y no se enteró de nada al parecer.
El día veinte, oye quetal goviada?/
El día veintiuno y veintidós, llamadas a todas las horas del día y de la tarde. Yo opto por no cogerle el teléfono porque si lo hago le hubiera dicho que se vaya a la mierda y que es lo más pesado que he visto, le diría que se largase de una vez de mi vida y no se lo diría de buena manera.
El día veintitrés, osease hoy, 14:22, oye esta bivo/ 17:46, le llamo mientras estoy en calma y le digo y le repito que no quiero que esté pendiente de mi, que me agobia, que no le contesto porque no sé ni qué decirle, que está modorro, que yo no sé lo que quiero (ay, joder) pero que a él no es y que no me diga que me quiere.
Él insiste una y otra vez en que hablemos a la cara y como esto me parece razonable y a la vez me da cierta lástima hemos quedado para un día aún sin fecha, tomarnos una copa y le he enseñado el significado de modorro.
*dios es justo, él que todo lo ve y todo lo oye porque después de todo esto yendo de camino al aeropuerto me ha hecho perderme sin darme cuenta, meterme en un peaje a la t-4 que yo no quería y sin que hubiera posibilidad de retorno, me ha hecho llegar hasta allí, dejar el coche con luces de emergencia, ha hecho trabajar al chico de seguridad de las cámaras que me ha advertido que llamaba a la policía y después me lo ha dicho en persona y cuando todo pintaba negro muy negro se ha personificado en el chico de los ticket más próximo a nosotros el cual ha llamado mi atención pidiendo que me acercara y ante mi ruego de tejuro que llevo solo noventa céntimos notengo tarjeta yono quería meterme aqui ahora quehago me ha guiñado un ojo y me ha hecho llegar de gratis a la m-13.
*dios no sabe que fumo porros, no se lo he dicho, ni que me acababa de dejar los ocho euros que me quedaban en comprar hachís en alcorcón.
22 de agosto de 2008
me da hipo
Ayer hice cosas que no se deben hacer: me salté todos los semáforos del barrio de aluche, insulté a una vieja en el carrefúr, me colé en el metro y no trabajé aunque me hice presente.
Y hay ratos como este mismo de ahora en los que quiero escribir mierda como esta para que aquél/la que entre aquí a cerciorarse lo mal que escribo lo constate de inmediato y no vuelva. Quisiera que para todos ellos (esos) ya sea una bajeza el mero hecho de comentarme, como agacharse a chuparla.
Mañana será otro día y podré escribir cosas bonitas como Angel me lo hizo anoche muy rico o algo como Eloisa está debajo de un almendro, la veo desde lo alto de mi parra.
Y hay ratos como este mismo de ahora en los que quiero escribir mierda como esta para que aquél/la que entre aquí a cerciorarse lo mal que escribo lo constate de inmediato y no vuelva. Quisiera que para todos ellos (esos) ya sea una bajeza el mero hecho de comentarme, como agacharse a chuparla.
Mañana será otro día y podré escribir cosas bonitas como Angel me lo hizo anoche muy rico o algo como Eloisa está debajo de un almendro, la veo desde lo alto de mi parra.
19 de agosto de 2008
impresiones solo, hoy no me masturbo
Ay, joder, qué pena.
Hoy no tenía yo pensado escribir y me encuentro con un dato que es de vital importancia: hace tres meses que no echo un polvo.
Si el mikie viviera ahi en Móstoles en vez de vivir a tomar por culo teniendo que coger aviones (ole) para venir, no me pasarían estas cosas o yo no sé. Este, el de los ojos verdosos, fue el último. Como tengo un procesador de la hostia no recuerdo una mierda y es por lo que a través de escribirlo aquí ahora sé que hace justo tres meses que no echo un polvo ni medio.
Si retrocedo más aún en el tiempo me remonto a febrero, tras el santo, sí, que entonces me lo hice con Ben al cual no pienso volver a ver en mi vida o eso espero. Este decidió desaparecer tras un bombardeo de más de veinte días y veinte noches, sí, sí, o más, y dejarme luego con la culpa porque estaba y que muy dolido por dentro y no sé qué paranoias de un amor que yo no sé pero sólo me daba la risa.
Y es que con los feos que puedo ver a menudo o los que veo todos los días no me apetece acostarme. Y Ben era feo de cojones, yo creo que sí. El mikie no, el mikie tenía un pose, sí puede ser que haya quienes digan que está muy bueno, la verdad es que entra por los ojos y los suyos los tiene preciosos, y qué pestañas, sí. Pero que no he vuelto, que no y que no.
Pero no solo por feos, vale. Los hay guapos, sí, pero gilipollas. Cuando digo LOS HAY es porque ahí están.
A uno de estos, al cual me follé en dosmilseis ni le he visto este fin de semana ni me importa, llevo ya un tiempo sin verle. Al cabo de un par de meses de habérnoslo montado en su coche familiar y tras darme tiempo incluso a rechazarle por dos veces, posteriormente supe de él que hacía a pelo y a pluma. Este ciertamente estaba bastante tremendo pero al otro lado de la balanza era un imbécil que te cagas. Una vez y no más.
Hoy no tenía yo pensado escribir y me encuentro con un dato que es de vital importancia: hace tres meses que no echo un polvo.
Si el mikie viviera ahi en Móstoles en vez de vivir a tomar por culo teniendo que coger aviones (ole) para venir, no me pasarían estas cosas o yo no sé. Este, el de los ojos verdosos, fue el último. Como tengo un procesador de la hostia no recuerdo una mierda y es por lo que a través de escribirlo aquí ahora sé que hace justo tres meses que no echo un polvo ni medio.
Si retrocedo más aún en el tiempo me remonto a febrero, tras el santo, sí, que entonces me lo hice con Ben al cual no pienso volver a ver en mi vida o eso espero. Este decidió desaparecer tras un bombardeo de más de veinte días y veinte noches, sí, sí, o más, y dejarme luego con la culpa porque estaba y que muy dolido por dentro y no sé qué paranoias de un amor que yo no sé pero sólo me daba la risa.
Y es que con los feos que puedo ver a menudo o los que veo todos los días no me apetece acostarme. Y Ben era feo de cojones, yo creo que sí. El mikie no, el mikie tenía un pose, sí puede ser que haya quienes digan que está muy bueno, la verdad es que entra por los ojos y los suyos los tiene preciosos, y qué pestañas, sí. Pero que no he vuelto, que no y que no.
Pero no solo por feos, vale. Los hay guapos, sí, pero gilipollas. Cuando digo LOS HAY es porque ahí están.
A uno de estos, al cual me follé en dosmilseis ni le he visto este fin de semana ni me importa, llevo ya un tiempo sin verle. Al cabo de un par de meses de habérnoslo montado en su coche familiar y tras darme tiempo incluso a rechazarle por dos veces, posteriormente supe de él que hacía a pelo y a pluma. Este ciertamente estaba bastante tremendo pero al otro lado de la balanza era un imbécil que te cagas. Una vez y no más.
A otro de estos, a quien puse de nombre la sota de bastos, este sigue su loquesea con esa tía, y como debe ser la primera tía con la que se lo ha hecho yo pienso que la debe estar queriendo y todo. Ahora Fran me habla de él y me es indiferente, qué cosas.
Y otro más, este aquel de aquella infancia mía que me da que sigue con ganas, va y me dice el sábado estando de fiesta que no le pida una cocacola, tal cual, (palabras mías textuales) que la pida sin alcohol (suyas). Al ojo que me guiña le pondría yo un parche de por vida. Gilipollas, le veo venir antes de que asome.
Y los hay que se creen guapos pero no lo son aunque de esos ya me encargo yo que no se me acerque ninguno.
Los hay también de los que no se pueden tocar porque en algún momento en su raíz familiar aparece la misma abuela y cosas así.
Y Félix, el cual me dijo Ana que le pareció bastante guapo cuando le vio en foto y ella no miente. Este se hizo palabra también el sábado y delante de su novia mientras ella le fregaba el negocio me estuvo haciendo memoria también, memoria de la conjunta, y tras el baúl de los recuerdos también reconoció al amigo gay que toda mujer quisiera tener y me le proponía de novio para así poder también a su vez ofrecerme otra variante, con el cuñado de la Sandra.
(...)
Me pareció también divisar el jueves unos músculos y un culo merecedor de verlo de cerca y el amigo gay que toda mujer quisiera tener me informó al momento que el pibe en cuestión era uno de los suyos, y es que huele como nadie el hijo de puta, cuando lo tuve cerca supe que tenía razón.
A veces pienso que si yo fuese ninfómana iba a ser muy feliz porque debe haber un porcentaje medianamente aceptable entre las miradas que recibo y el pensamiento (que pudiera hacerse obra) de verme sudando y las ninfómanas con eso de su ninfomaneo les viene a dar igual este que aquél. Esto, así, tal cual, sin alcohol, se lo he contado a Fran (lo que pienso) porque anduvo ahi urgándome en fechas también y me negué, y es que hace ya tres meses, qué fuerte.
Una pena grande y negra.
Y hablando de Ibrahim, llevo un par de días sin cogerle el teléfono ni contestarle a un par de mensajes, no me ha dejado ni un solo día descansar tranquila. Si no fuese así de pesao me lo querría follar y pudiera ser mañana mismo, sobre las nueve, pero creo que tras hacer con que trabajo de nuevo voy a venirme a fumar.
Se acaba de conectar por el mesenyer windowslive la sota de bastos y me importa más bien poco.
A los hechos me remito.
Ay joder, que pena.
18 de agosto de 2008
Ni rastro de los besos que antes me dabas
Bueno, bueno, bueno, es llegar a madrí y dejar lo verde, con todo lo que ello implica.
Aquí me encuentro ya saturada de hachís del malo y con unas ganas tremendas de trabajar mañana. Se podrían haber muerto todos pero no, por lo visto hay todavía coches y semáforos así que imagino que seguirá habiendo despachos y ascensores.
Me da vergüenza decir que el sábado no me acerqué a Angel siquiera, estoy aquí dándolo vueltas a ver cómo lo digo. Qué voy a decir de este mirarnos de lejos si eso ya lo he dicho cuarenta veces.
Fueron todo movimientos extraños por su parte y seminulos por la mía.
Movimientos como el que me hace de -ahora dos o tres que van conmigo van a pasarte justo al lado pero yo no, yo voy a irme un poco bastante más allá aunque esto sea del todo absurdo pero yo es que soy así- o poco después estando algo más cerca lo de -desde aquí no me ves bien, desde aquí tampoco, ahora ya, ah no, ya, ahora ya sí, desde aquí sí, sí, este soy yo y desde aqui te diviso perfectamente- o como lo de luego atravesarse algo más allá totalmente de espaldas a nosotros, con un amigo suyo, a metro y medio del cuello de la camisa de Fran, con el que estoy partiéndome de la risa toda la noche sin fumarme ni un puto porro o como todos los movimientos de Bea que no se monta en mi coche al ir porque no la da la gana, después nada más llegar me hace asegurarle que puede volverse conmigo y finalmente amaneciendo me dice a través de Fran que no, que gracias, o como cuando suena la música algo así como -y ahora voy a saliiiiiir a beberme los bares a perderme en alcohol a olvidarme de ti a cortarme las venas y no se qué- y este, que no es otro que Angel se encontraba algo más allá contándole yo no sé que historia ahi en caliente a otro feo muy feo y el caso es que estaba siendo tanto el énfasis que le ponía al asunto del que le hablaba que se le sobresalían las venas del cuello y la música cada vez más alta.
Aquí me encuentro ya saturada de hachís del malo y con unas ganas tremendas de trabajar mañana. Se podrían haber muerto todos pero no, por lo visto hay todavía coches y semáforos así que imagino que seguirá habiendo despachos y ascensores.
Me da vergüenza decir que el sábado no me acerqué a Angel siquiera, estoy aquí dándolo vueltas a ver cómo lo digo. Qué voy a decir de este mirarnos de lejos si eso ya lo he dicho cuarenta veces.
Fueron todo movimientos extraños por su parte y seminulos por la mía.
Movimientos como el que me hace de -ahora dos o tres que van conmigo van a pasarte justo al lado pero yo no, yo voy a irme un poco bastante más allá aunque esto sea del todo absurdo pero yo es que soy así- o poco después estando algo más cerca lo de -desde aquí no me ves bien, desde aquí tampoco, ahora ya, ah no, ya, ahora ya sí, desde aquí sí, sí, este soy yo y desde aqui te diviso perfectamente- o como lo de luego atravesarse algo más allá totalmente de espaldas a nosotros, con un amigo suyo, a metro y medio del cuello de la camisa de Fran, con el que estoy partiéndome de la risa toda la noche sin fumarme ni un puto porro o como todos los movimientos de Bea que no se monta en mi coche al ir porque no la da la gana, después nada más llegar me hace asegurarle que puede volverse conmigo y finalmente amaneciendo me dice a través de Fran que no, que gracias, o como cuando suena la música algo así como -y ahora voy a saliiiiiir a beberme los bares a perderme en alcohol a olvidarme de ti a cortarme las venas y no se qué- y este, que no es otro que Angel se encontraba algo más allá contándole yo no sé que historia ahi en caliente a otro feo muy feo y el caso es que estaba siendo tanto el énfasis que le ponía al asunto del que le hablaba que se le sobresalían las venas del cuello y la música cada vez más alta.
Estoy hasta la polla de ni una sola palabra de la Paulina Rubio. Y de por qué habrá tan pocos guapos en espanya.
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Mierda puta.
16 de agosto de 2008
reirse, dicen, que alarga la vida (no así las vacaciones)
Esta noche si me deja que le ate me lo follo seguro.
Bea sigue en su ritual de hacerme feos y anoche en sus últimas actuaciones el marrón se lo comió Mario que llevaba el coche, por tres veces esquivó montarse en él al verme a mi de copiloto. Hay que ser bastante imbécil para retarme sin motivos y ella como es torpe de nacimiento se dedica a ello. En fin.
Anoche mi estado era de una resaca mortal la cual fui aminorando entre paseo y paseo con el amigo gay que toda mujer quisiera tener buscando mejores precios. Estuve a su vez de lo más entretenida hablando y ligando sin querer con unos y con otros. Fran también salió y es por lo que me mantuve sobrada toda la noche.
Ángel apareció en escena, no sé, cerca de las cuatro de la mañana; iba, venía y volvía a ir hablando con estas y con aquellas, todas ellas y todas feas, y se le veía encantado con amagos de baile incluidos. De cuando en cuando me lo encontraba por allá buscándome y yo también le miraba porque para eso estamos. Quizá me piense celosa de tanta fea junta pero nada más lejos de la realidad: yo lo que pretendía comprobar y eso hice es que ninguna de ellas le babosea las patillas, no vi ni un solo roce de oreja. Eso es territorio mío propio.
En un momento dado en una de sus venidas le tengo justamente en el grupo que se encuentra a nuestra izquierda. Él sabe que a esa distancia sí puedo verle con nitidez y es por lo que cuando me canso de reirme con otros me giro y quedamos de frente. Me saluda como los reyes magos, le pongo cara de uy no había visto que estabas ahi y hablamos por señas no se qué de la música. Tengo que hablar con él como sea así que a la tercera seña hago amago de decir algo y lo más sensato es acercarme a decirle y eso es lo que hago.
Me sonríe todo el tiempo y eso está de puta madre aunque no sé a qué se debe. También sin razón ni motivo aparente me dice dos cosas que aún no he conseguido descifrar. 1) que no le haga HOY mucho caso porque ha bebido mucho, 2) que se me transparenta el sujetador.
Teniendo en cuenta que la 2) es incierta supongo que la 1) también podría ser mentira. Lo del sujetador me lo dice así sin más y me señala una teta, yo me la miro y flipo y me levanto la camisa mostrándole mi ombligo para que vea que lo que se transparenta es la camisa de lycra que llevo debajo. Y él se ríe porque debe ser que tocaba reirse o yo no sé.
No sé tampoco si la 1) fue antes o después que la 2) pero en cualquier caso no le comprendo. Cuando llego a casa lo primero que hago es comprobar las transparencias de la camisa y entonces pienso si no lo habrá hecho a propósito para que yo vaya por ahi rayándome con los espejos y le recuerde o si es que acaso se lo habrá dicho alguna vez a otra zorra y se trataba de algo ensayado. No sé.
Cuando se me acabaron las subnormalidades de las que hablar le dije lo que ya es costumbre, que me iba para allá a beber y lo que hice fue ocuparme en hablar con feos de todas clases. Y allí se quedó. Continuaron sucediéndose los miramientos de lejos pero esto ya no es noticia. Como somos los dos un tanto retrasados yo y mi retraso no conseguimos saber cual es su postura si es que tiene alguna que yo creo que sí.
Esta noche, al ser la última, como sigamos en las mismas algo he de hacer, no sé el qué.
Bea sigue en su ritual de hacerme feos y anoche en sus últimas actuaciones el marrón se lo comió Mario que llevaba el coche, por tres veces esquivó montarse en él al verme a mi de copiloto. Hay que ser bastante imbécil para retarme sin motivos y ella como es torpe de nacimiento se dedica a ello. En fin.
Anoche mi estado era de una resaca mortal la cual fui aminorando entre paseo y paseo con el amigo gay que toda mujer quisiera tener buscando mejores precios. Estuve a su vez de lo más entretenida hablando y ligando sin querer con unos y con otros. Fran también salió y es por lo que me mantuve sobrada toda la noche.
Ángel apareció en escena, no sé, cerca de las cuatro de la mañana; iba, venía y volvía a ir hablando con estas y con aquellas, todas ellas y todas feas, y se le veía encantado con amagos de baile incluidos. De cuando en cuando me lo encontraba por allá buscándome y yo también le miraba porque para eso estamos. Quizá me piense celosa de tanta fea junta pero nada más lejos de la realidad: yo lo que pretendía comprobar y eso hice es que ninguna de ellas le babosea las patillas, no vi ni un solo roce de oreja. Eso es territorio mío propio.
En un momento dado en una de sus venidas le tengo justamente en el grupo que se encuentra a nuestra izquierda. Él sabe que a esa distancia sí puedo verle con nitidez y es por lo que cuando me canso de reirme con otros me giro y quedamos de frente. Me saluda como los reyes magos, le pongo cara de uy no había visto que estabas ahi y hablamos por señas no se qué de la música. Tengo que hablar con él como sea así que a la tercera seña hago amago de decir algo y lo más sensato es acercarme a decirle y eso es lo que hago.
Me sonríe todo el tiempo y eso está de puta madre aunque no sé a qué se debe. También sin razón ni motivo aparente me dice dos cosas que aún no he conseguido descifrar. 1) que no le haga HOY mucho caso porque ha bebido mucho, 2) que se me transparenta el sujetador.
Teniendo en cuenta que la 2) es incierta supongo que la 1) también podría ser mentira. Lo del sujetador me lo dice así sin más y me señala una teta, yo me la miro y flipo y me levanto la camisa mostrándole mi ombligo para que vea que lo que se transparenta es la camisa de lycra que llevo debajo. Y él se ríe porque debe ser que tocaba reirse o yo no sé.
No sé tampoco si la 1) fue antes o después que la 2) pero en cualquier caso no le comprendo. Cuando llego a casa lo primero que hago es comprobar las transparencias de la camisa y entonces pienso si no lo habrá hecho a propósito para que yo vaya por ahi rayándome con los espejos y le recuerde o si es que acaso se lo habrá dicho alguna vez a otra zorra y se trataba de algo ensayado. No sé.
Cuando se me acabaron las subnormalidades de las que hablar le dije lo que ya es costumbre, que me iba para allá a beber y lo que hice fue ocuparme en hablar con feos de todas clases. Y allí se quedó. Continuaron sucediéndose los miramientos de lejos pero esto ya no es noticia. Como somos los dos un tanto retrasados yo y mi retraso no conseguimos saber cual es su postura si es que tiene alguna que yo creo que sí.
Esta noche, al ser la última, como sigamos en las mismas algo he de hacer, no sé el qué.
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